Visto la nueva noticia de renuncia del Ministro de Economía y su posterior reemplazo, creo que las expectativas negativas sobre la economía argentina ya están desatadas. El reemplazo, al parecer, indica la continuidad de la política actual. El ministro seguirá siendo Néstor Kirchner, y ese es justamente el problema. La designación implica en el fondo la postergación de un plan de estabilización serio (o mas o menos serio) para tiempos mas difíciles. La pregunta es si ése será el momento adecuado para hacerlo, o ya será realmente tarde.
Mi percepción es que la economía se desacelerará marcadamente en lo que resta del año, profundizando la debilidad política del gobierno y profundizando el problema, que al menos por hoy es sólo argentino.
Como dije, para nada contribuye a mejorar las expectativas que el ministro siga siendo Néstor Kirchner. La reversión de las expectativas negativas debiera estar como primera prioridad de la agenda política del gobierno. Un BCRA independiente y un ministro con poder de decisión apuntan en tal sentido. Una moderación a las subas salariales y un gasto público creciendo bien por debajo de la recaudación, también entre otras cosas.
Por el momento pienso que veremos desde nuestras casas como la cosa se complica un poco más para luego barajar y dar de nuevo.
Sdos.
LNL
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